Colombia es el segundo país más biodiverso. Según datos del Instituto Humboldt, ocupa el segundo lugar en el mundo en riqueza de plantas endémicas. El 41,8% del territorio nacional corresponde a la región amazónica. Motivados por estas particularidades y por nuestra misión de comprender y dar a conocer el potencial de las especias y productos locales, viajamos al departamento del Amazonas para descubrir directamente las plantas condimentarias, productos vegetales y sus empleos tradicionales; las chagras y las comunidades indígenas guardianes de los conocimientos ancestrales, fundamentales para salvaguardar la riqueza cultural y biológica de la región.

A 20 minutos de Puerto Nariño, en la comunidad 20 de julio, donde conviven las etnias ticuna, cocama y yagua, nos esperaba Dannia, una cocinera con más de 7 años de experiencia trabajando con matronas de la comunidad para reafirmar el valioso conocimiento que poseen sobre las técnicas culinarias indígenas. Acompañados también por Otto, miembro ticuna, experto en el avistamiento de aves y en las tradiciones de su pueblo, visitamos las chagras. Estas son la principal fuente de subsistencia de los pueblos del Amazonas, son cultivos comunitarios generalmente al cuidado de las mujeres, donde se aseguran los elementos básicos de la dieta indígena a lo largo de los ciclos estacionales amazónicos.

Allí se siembra, en aparente desorden, una amplia variedad de plantas nativas adaptadas a los suelos de la zona, entre ellas encontramos: diversidad de ajíes y pimentones, cocona o lulo amazónico, huito, papaya, plátano, yuca brava, yuca dulce, tomate, culantro o cimarrón, entre muchos más vegetales de importancia alimentaria y medicinal.

Luego de quedar asombrados de la sabiduría de estos pueblos y su conexión con el entorno, partimos a la plaza de Puerto Ñarino, un bello poblado muy tranquilo de mayoría indígena. Allí compramos lo necesario para la experiencia gastronómica que nos tenían preparada: una cata de frutas y ajíes amazónicos, seguida de la preparación del plato típico del Amazonas colombiano, patarasca de pirarucú. A todos los interesados en esta increíble experiencia, pueden contactar directamente a Dannia y Otto en Amazon Bird Lodge, a pocos minutos de Puerto Nariño.

De regreso en Leticia, visitamos la comunidad Siora mena en el km 7. Allí, en un encuentro muy casual con Roy, líder comunitario inga, al que conocimos por azar mientras recorríamos la zona, aprendimos sobre la importancia del mambe y el ambil para las etnias huitoto, inga y bora. A la noche nos invitaría a la maloca a probar el mambe y escuchar las historias, enseñanzas y la cosmovisión de su pueblo que le había dejado su taita Jitoma Zafiama, fallecido hace un año, sus restos yacían enterrados dentro de la maloca.

Partimos de esta tierra mágica muy satisfechos de haber logrado nuestro cometido, acercarnos al mundo de las especias, hierbas y plantas medicinales de la Amazonía de la mano de los guardianes portadores de las tradiciones milenarias, las comunidades indígenas, que suman en Colombia aproximadamente 36 etnias cada una con su lengua, cultura y tradiciones distintivas.



