¿Qué son y cómo diferenciarlas de las especies?

A primera vista observaremos que las especias no forman comunidades de especias, cada una de ellas no constituye un organismo individual dotado de vida que se reproduce con especias de la misma especie. Aunque todas, sin excepción, provienen de organismos vegetales vivos que interactúan con su medio, se comunican, se alimentan, buscan reproducirse para prolongar, en este caso, su especie. Dicho esto, podremos aclarar que las especias son todas aquellas partes de especies vegetales, que por la acción de los fitoquímicos específicos a cada planta, son utilizadas por la especie animal homo sapiens con el fin de condimentar, aromatizar y dar color a sus alimentos y bebidas; así mismo estas son empleadas con fines medicinales, religiosos, rituales y recreativos. Hoy en día la palabra especia (no es un término botánico) denota elementos de suma importancia en la gastronomía de diferentes culturas del mundo y arrastra consigo connotaciones históricas, fantásticas, eróticas y ostentosas.

Ilustración botánica del achiote
Bixa orellana o achiote

¿Por qué se conocen como especias?

Sencillamente, ¡por su exquisito valor! La palabra proviene del latín especia que designaba todos aquellos objetos de lujo y gran valor generalmente importados de Oriente. Originalmente una especia podía ser tanto jengibre y pimienta como loros, cachemir y joyas preciosas de la India. La pimienta era conocida como ‘oro negro’, su valor fue tal que la región de Malabar en India, de donde es originaria esta especia, experimentó un auge del comercio que atrajo riqueza a sus reyes y pobladores como a los cientos de comerciantes de todo el globo que se asentaron en sus ciudades. Una de estas magnas ciudades de las especias se llama Calicut (hoy Kozhikode), a la cual Vasco da Gama arribó por vez primera a su llegada a la India y en la cual fue testigo de la gran riqueza que dejaba el comercio de pimienta, atestiguando navíos sarracenos y judíos, indonesios y chinos que iban y venían con cantidades nunca antes imaginadas de objetos altamente codiciados por los europeos.

The arabian nights, the children's treasure book

Pero ¿Por qué eran tan importantes las especias?

No hay una respuesta sencilla a esta interrogante, la cuestión se arraiga profundamente en viejos enigmas filosóficos acerca del peso del deseo, la voluntad y la verdadera influencia del ser humano sobre su destino. Aún así nos atrevemos a responderla con el perdón de los conocedores: desde la antigüedad las especias han sido objetos de gran valor principalmente por el halo de misticismo y exotismo que las rodeaba (sus orígenes eran desconocidos para la gran mayoría de occidentales), este desconocimiento generaba ideas rocambolescas acerca de su proveniencia, su cosecha, su recorrido hasta las cocinas europeas e incluso sus propiedades casi mágicas. Pero esto no es todo, las especias eran sinónimo de medicinas; el especiero era boticario y el encargado de administrarlas, combinarlas y servirlas como alimentos sanadores a los reyes y nobles europeos. El famoso médico griego Hipócrates y el romano Galeno, con base en la teoría de los humores que ayudaron a fundar en su tiempo, extendieron la fama de las especias como remedios hasta convertirlas en los ingredientes principales de panaceas y triacas inmortales de antiguos mitos como el del rey Mitrídates VI, señor del Ponto, que de tanto beberlas tuvo que recurrir a la espada cuando los romanos lo acorralaron.

Las pomas de especias eran consideradas un lujo en la Edad Media

Por si fuera poco, por sus mismas propiedades mágicas, se asociaban a múltiples mitos y su olor santificaba. El fénix arde en un nido de canela, por tanto, los romanos incineraban a sus fallecidos emperadores en grandes piras especiadas que hacían tanto humo que Roma quedaba encerrada en una gran nube aromática de canela. Jesús fue embalsamado con especias, por lo que los primeros cristianos siguieron esta tradición hasta que se asociaron las especias a los deseos carnales y acabó la costumbre. Por sus propiedades afrodisíacas, el vino con jengibre esperaba en el Yanna, paraíso musulmán, para ayudar a los fieles moros a llevar a cabo sus tareas divinas con las huríes que los aguardaban.

Podríamos así, y nos encantaría, escribir mil páginas llenas de curiosos mitos, eventos, citas, ocurrencias y ejemplos que atestiguan la relevancia histórica de estas, pero creemos que el mensaje es claro.

¿Cuáles son las especias?

Existen muchas variedades de plantas utilizadas como especias hoy en día, tantas como sea posible imaginar. ¿Sabían que el tamarindo y el mango en la India se consideran especias? O que ¿el achiote es una especia valiosísima desde tiempos ancestrales en el Amazonas y Mesoamérica?

Pues hoy en día el término no se limita a unas cuantas, muchas especias que antes no se utilizaban con fines aromáticos y condimentarios hoy se utilizan en diversas cocinas del mundo. Pero las especias “clásicas” se consideran: clavo de olor, pimienta negra, jengibre, cardamomo, canela, nuez moscada y macis (provienen de la misma planta), pimienta larga y cúrcuma. Por obvias razones se consideran especias también: azafrán, comino, coriandro, hinojo, anís semilla, anís estrella, cebolla, ajo, achiote, pimienta de olor o gorda, ajíes o chiles en polvo, vainilla, cacao, sésamo, mostaza, fenogreco y muchas más que se quedan por fuera aquí, pero trataremos más adelante en posteriores publicaciones.

¿Tienen realmente las especias propiedades medicinales y sanadoras?

¡Por supuesto! Sus beneficios se conocen desde hace siglos, por lo que han hecho parte de medicinales tradicionales como la china y ayurveda de India, ayudando a curar y brindar salud a las muchas personas que han encontrado en estas prácticas un alivio para dolencias tanto físicas como espirituales. Hoy en día la medicina y la ciencia moderna se han encargado de corroborar esta información de la mano del conocimiento ancestral, así como también desmitificando algunos usos y beneficios falsamente atribuidos.

Las propiedades benéficas de la mayoría de especias, así como la toxicidad de algunas, provienen de químicos secundarios a los metabolismos vegetales conocidos como fitoquímicos. Estos con compuestos químicos propios de las plantas que principalmente ayudan a la sobrevivencia de estas, son mecanismos de defensa naturales que ahuyentan patógenos y demás posibles depredadores. En los seres humanos la ingesta de estas sustancias trae beneficios sanadores como antiinflamatorios, anticancerígenos, antivirales, antimicrobianos, cardioprotectores, neuroprotectores, etc. Principalmente porque actúan como antioxidantes en nuestro organismo ayudándolo a combatir el exceso de radicales libres que provocan el estrés, la contaminación medioambiental, una mala alimentación, entre otros factores.

Por ejemplo, la cúrcuma, una de las especias más populares, ha ganado reconocimiento en todo el mundo gracias a la cantidad de estudios científicos acerca de la curcumina, uno de los principales compuestos activos de esta especia que en experimentos farmacológicos ha demostrado potentes propiedades anticancerígenas, antiinflamatorias, antimicrobianas y demás.

Masala chai, té negro y especias

¡Las especias son ricas en fitoquímicos! Pero ¿cómo aprovechar sus beneficios?

Una de las cosas que más nos fascinan de las especias, sumando todo lo tratado anteriormente, es que son muy fáciles de utilizar. Podemos aprovechar sus increíbles propiedades simplemente añadiéndolas diariamente a nuestras comidas y bebidas. Moler pimienta al final de nuestras preparaciones; tostar brevemente coriandro (semillas del cilantro), hinojo y comino para agregar al arroz y darle un toque exótico y diferente; preparar nuestras vinagretas con semillas de mostaza o jengibre en polvo; rociar ajonjolí sobre nuestros vegetales y ensaladas; utilizar mezclas de especias puras como potenciadores de sabor como garam masala, hierbas de Provenza, cuatro especias, baharat y muchas más; dar color a las comidas de forma natural con achiote o cúrcuma; preparar batidos de frutas con cacao puro, nuez moscada, jengibre o cúrcuma; o preparar infusiones de hierbas y especias para aprovechar sus propiedades relajantes, energizantes y sanadoras, por ejemplo el masala chai (té negro y especias) o la leche dorada son opciones deliciosas y saludables.

Existen muchas maneras de consumir las especias con el fin de mejorar nuestra salud, enriquecer los sabores de nuestras preparaciones o simplemente para experimentar con nuevos ingredientes y descubrir un mundo de posibilidades que harán de nuestro día a día algo más especial.

Leche dorada, bebida medicinal de la India

Spicarium te invita a seguir nuestro blog El viaje de las especias, donde podrás encontrar información práctica sobre cómo incluirlas en tu dieta, cómo aprovechar sus propiedades medicinales y descubrir más acerca de su increíble historia y cultura.

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