A raíz de la invención del té en bolsitas a principios del siglo XX en Estados Unidos, esta ha sido la forma más extendida de consumir el té en Occidente. Si bien la conveniencia de este método es indiscutible, el té en hoja suelta sigue siendo la regla para los amantes, aficionados y entendidos de esta bebida milenaria; estos afirman que la calidad de la taza que se obtiene con este último es inigualable.

Más aroma, color y sabor
En general, luego de la cosecha de las hojas de té, estas se “marchitan” en un ambiente controlado para reducir su humedad, se laminan para conseguir diferentes tipos de enrollado, se oxidan, se secan aún más y luego se gradúan. Este último paso consiste en seleccionar las hojas enteras y separarlas de las más pequeñas y/o trituradas, esto se conoce como graduación.

Las hojas enteras y los grandes trozos de té se consideran de alta graduación, estas conservan mejor sus aceites esenciales y volátiles, lo que se traduce en una taza con mayor fuerza, color y sabor. Por lo tanto, las hojas sueltas de té se comercializan al granel como producto de primera calidad.

Entonces, ¿a dónde se destinan las hojas más pequeñas? Son estas las que componen las bolsitas de té. Son las hojas de baja graduación, es decir, las de menor calidad. Las hojas trituradas de té pierden más fácilmente sus aceites esenciales (como el linalool, el geraniol, entre otros), lo que resulta en una taza con menos aroma y frescura.

Puede ser utilizado múltiples veces
Si bien la preparación rápida del té en bolsita es conveniente, preparar el té en hoja suelta es menos complejo de lo que parece. Con un infusor o un colador pequeño preparar y limpiar el té en hoja suelta resulta rápido y sencillo, además marca una gran diferencia en la calidad de la taza.

Para preparar una taza de té en hoja suelta se necesita solo una pequeña porción, de 2 a 3 gramos. Además, podremos reinfusionar (volver a infusionar nuestras hojas en agua caliente) de 2 a 4 veces dependiendo del tipo de té. Algunas variedades de té oolong mantienen su sabor hasta 10 infusiones. Esto implica una gran desventaja para el té en bolsita, el cual rinde solamente 1 taza por porción.
Brinda mayor espacio para infusionar
A diferencia del té en hoja suelta, el té en bolsitas restringe el espacio y el movimiento que necesitan las hojas para soltar todos sus aromas y sabores.

Además, si tienes jardín, plantas o huerta casera, las hojas sueltas de té son materia orgánica biodegradable, se descomponen rápidamente en la tierra; esto las hace ideal para la elaboración de abono orgánico.

¿Cómo conservo el té en hoja suelta?
Debido a que las hojas secas de té son porosas, estas absorberán los aromas con los que entren en contacto. Por esto deben mantenerse en un recipiente hermético y seco.
Así mismo, aunque se vean completamente secas, el té mantiene aproximadamente un 3% de humedad y aceites volátiles que se pierden con el tiempo y la inadecuada conservación. Lo mejor es asegurarse de comprar la cosecha del año vigente y sellar bien la bolsa o recipiente después de cada uso.


