Considerado como la segunda especia más popular después de la pimienta negra, ha sido cultivado, utilizado y comercializado tanto a través de los siglos que ningún arqueólogo o botánico puede asegurar dónde se originó. Muchos han sugerido que pudo haber surgido en Palestina, Líbano, Siria, Turquía, Grecia o Etiopía; a grandes rasgos sugieren que es nativo de Asia occidental, donde se pudo haber domesticado por primera vez. 



Muchos estudiosos afirman que ya se cosechaba y utilizaba en la región del Levante durante los primeros tiempos bíblicos. Los registros escritos que describen su inclusión en jardines y campos indican que ya estaba bien arraigado en la región del Tigris-Éufrates cuando surgieron las civilizaciones mesopotámica y egipcia. Parece que los comerciantes árabes de especias lo llevaron primero a la India, los fenicios lo llevaron hacia el oeste a través de sus colonias del norte de África hasta la Península Ibérica, y los bereberes lo transportaron a través de las rutas comerciales transaharianas hacia el semiárido Sahel (Nabhan, 2014).


El origen de la palabra comino se encuentra en los idiomas semíticos; en egipcio antiguo se le conocía como kamnini y en antiguo hebreo como kammon. 

En el subcontinente indio, los nombres para el comino provienen de la raíz en sánscrito jri, que significa “digerir” o “fermentar”.

A raíz de la colonización española y portuguesa de América, el comino se arraigó en las tradiciones culinarias del nuevo continente.
Posee propiedades antialérgicas, anticancerígenas, antidiabéticas, antiinflamatorias, antioxidantes, antimicrobianas, analgésicas, anticonvulsivas, diuréticas, carminativas, antiespasmódicas y relajantes. 



Se ha demostrado que el efecto relajante del comino lo convierte en un potente broncodilatador (Mandal, 2015).

El cuminaldehído le brinda su aroma particular. Se cree que este compuesto es responsable de los efectos antinociceptivos, es decir, calmante del dolor. 

Así mismo, es rico en flavonoides como luteolina y apigenina; en terpenos como carvona, limoneno, entre otros. 



Es una buena fuente de minerales esenciales como hierro, potasio, fósforo y calcio.
Se utiliza en la mayoría de cocinas del mundo para condimentar platos salados, para elaborar licores y bebidas. Es ampliamente utilizado en el curry, para condimentar sopas y carnes como pollo, pavo, cordero y cerdo; así como para pasteles y panes.



En Europa se utiliza para la elaboración de licores como el kummel y para darle sabor a ciertos tipos de quesos.


Es uno de los ingredientes esenciales del polvo de curry. La combinación de coriandro y comino, conocida como dana jeera, le brinda el característico aroma a la comida india.



Es esencial para la cocina mexicana, en donde se utiliza como adobo para carnes y salsas.
Se ha utilizado para el tratamiento de dolor de muelas y epilepsia. Y como coadyuvante en el tratamiento de ictericia, diarrea, flatulencia e indigestión.



En la medicina tradicional iraní se utiliza para aliviar el dolor, para el tratamiento de diabetes y epilepsia. 



En Túnez, se utiliza tradicionalmente como estimulante y como remedio de la indigestión, flatulencia y diarrea.

Las infusiones con media cucharadita de comino sirven para aliviar los gases y mejorar el proceso digestivo. Para los espasmos musculares se puede dejar en remojo una cucharada de semillas de comino en ½ litro de agua y luego se aplica sobre la zona afectada.
Es fuertemente aromático, tiene aroma cálido a nueces y ligeramente picante.
Comino semilla.
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